Diagnósticos Clínicos

Cuando realizamos tratamientos psicoterapéuticos y/o psicopedagógicos, comenzamos siempre por una fase de evaluación. En esta fase, la entrevista conocida como clínica nos proporciona una gran cantidad de información sobre la situación de la persona en cuestión.

El objetivo de ésta, consiste en conocer, en la mayor profundidad, el funcionamiento y entorno de la persona que tenemos delante.

En la fase de evaluación, determinamos si existe la necesidad de establecer un diagnóstico (si existe un trastorno). No todos los casos que atendemos en D’Ésser a ésser, ya que algunas de las dificultades que se presentan en consulta, no se engloban en los manuales de diagnóstico debido a que se consideran situaciones críticas/cambios en el ciclo vital, más que trastornos mentales (casos de separación, insatisfacción matrimonial, dificultades para manejar la conducta de los hijos, duelos, etc.).

Este diagnóstico, en base a lo ya mencionado, nos permite de forma muy útil conocer con qué dificultad nos estamos relacionando y establecer el modo de tratamiento más adecuado para cada persona, de manera que abordemos la problemática de la forma más efectiva y eficiente posible.

En nuestro centro, consideramos a cada persona completamente diferente a cualquier otra. El diagnóstico sólo nos ayuda a entender y clarificar cada situación, así como a planificar nuestro modo de actuación para solventarla. 

Nunca lo usamos como etiqueta ni definición de la persona, sólo cómo método de soporte para determinar el tratamiento más efectivo. 

Si la persona que acude por primera vez al centro, ya dispone de dichos diagnósticos, será conveniente que los traiga en la primera visita.